La Huelga Universitaria Se Podía Evitar
By Juan Bobo.
June 5, 2010
Como hemos podido ver durante cuarenta y cinco días, las palabras escogidas por la Junta de Síndicos con relación a la crisis fiscal y la “prudencia presupuestaria” de la Universidad (a la cual se refirieron al redactar la Certificación 98 hace unos meses) y como expuse en mi artículo anterior, Yo estudié leyes con exención de matrícula, contradicen la manera en que han lidiado con la huelga. Estemos o no de acuerdo con la huelga, creamos o no que es cierto el estereotipo del huelguista barbú y enmascarado, y estemos o no a favor del cierre de los portones, hay muchas situaciones ocurridas en estos últimos cuarenta y pico de días que son hechos.
Es un hecho que para lidiar con la crisis fiscal de la UPR, no es ni remotamente necesario que los estudiantes que reciben exención de matrícula la reciban una sola vez y paguen el resto de sus semestres de estudio. Ayudaría, claro, pero va en detrimento de muchos estudiantes. De hecho, ni es razonable, ni eliminaría el déficit de la UPR en agosto de 2010. ¿Por qué insistieron tanto en mantenerla como estaba redactada? Estés o no de acuerdo con la huelga, eso no ayuda.
Es un hecho que la universidad no ha sido vandalizada. Yo he estado allí en varias ocasiones, y todo el que ha entrado o desee entrar a la universidad puede dar fe de este hecho sin poner en peligro su postura sobre la huelga. Como dijeron hace unos días en su Mensaje al País, “[e] n el transcurso de las huelgas estudiantiles se organizan: foros, conferencias, conversatorios, tertulias, actividades musicales, entre otras… Hemos pintado aceras y murales, hemos creado huertos y emisoras radiales.” ¿Por qué insiste la administración en querer sancionar a los estudiantes, cuando estamos a punto de caramelo de que termine la huelga? Estés o no de acuerdo con la huelga, eso no ayuda.
Es un hecho que los universitarios fueron intimidados desde el comienzo de la huelga con procedimientos judiciales extremadamente innecesarios y carísimos, al igual que con la presencia diaria de la Policía de Puerto Rico. Los universitarios en huelga hacen todo lo posible por evitar la confrontación, ¿y le ponen policías al frente? Y no cualquier agente, sino la fuerza de choque y los famosos “Cien” (que no son cien na’, son un montón).
Este hecho lo sabe todo el que haya pasado por la UPR en el último mes, o todo el que tenga acceso a un televisor o a You Tube. Es más, los estudiantes se pusieron creativos, creando su propia Fuerza de Choque, o los policías payasos, quienes se mofaban de los policías y su innecesaria presencia. Les incluyo también para su disfrute, los comentarios con relación a la huelga (algunos públicos, otros privados) de los Agentes de tu Policía de Puerto Rico en sus páginas personales de Facebook, específicamente los agentes de la Fuerza de Choque. ¡Es horroroso! Estés o no de acuerdo con la huelga, eso definitivamente no ayuda.
Es un hecho que la administración de la UPR no ha sabido lidiar con la huelga. Lo sabemos todos. Lo sabe el que está de acuerdo con la huelga, pues sus reclamos no son atendidos. Lo sabe el que está en contra de la huelga y quiere que se acabe, pues hemos visto a diario que la administración no ha sabido negociar y en ocasiones, no ha querido hacerlo. Estés o no de acuerdo con la huelga, tú bien sabes que la intransigencia nunca ayuda.
Me pregunto varias cosas con el propósito de entender las decisiones tomadas por la Administración durante los pasados 45 días. ¿Será el uso de policías frente a la Universidad en una huelga pacífica algo imprescindible, o un gasto innecesario de dinero? ¿Fue razonable el excesivo uso de la fuerza por parte de la Fuerza de Choque, específicamente en los eventos del Hotel Sheraton? (Incluyo este enlace porque es evidente el exceso de fuerza por parte de los policías de Puerto Rico en el segundo 30, quienes utilizaban sus macanas como bates de béisbol). Estés o no de acuerdo con la huelga, la violencia nunca es la solución y eso no ayuda.
¿Recuerdan el incidente cuando prohibieron la entrada de alimentos, porque la rectora decretó un receso académico? Pregunto, ¿fue razonable que ese día en la mañana un agente de la policía le diera con una macana en la cabeza al padre de un estudiante cuando intentó llevarle comida a su hijo? Alguien me puede explicar (obviamente, no estoy entendiendo) la razonabilidad de no permitir la entrada de alimentos a otro grupo de padres que intentaron lo mismo más tarde ese mismo día? ¿De verdad se cree el Superintendente de la Policía de Puerto Rico estasexpresiones que realizó ese día, al decir que llevaban 20 días sin permitir el acceso a estudiantes y que ellos habían sobrevivido sin que se les llevara comida? ¡Qué chiste! Eso no ayuda.
Los estudiantes de la UPR, y en particular los estudiantes de la Escuela de Derecho, a quienes conozco personalmente, han dadocátedra en los últimos cuarenta y cinco días. Quizá no estoy de acuerdo con que cierren los portones, quizá sí. Quizá se me hace difícil aceptar que estén limitando el acceso al estudio, quizá no. Quizá se puede argumentar que no intentaron agotar los remedios antes de irse en huelga, quizá no.
Regardless…¿por qué el pueblo se sigue expresando de manera tan violenta contra los estudiantes en foros públicos y privados? ¿Por qué la gente sigue comentando y aplaudiendo que le “deben dar palizas y macanazos”, “sacarlos a palos y echarles pepper spray”, fomentando así más violencia? ¿Por qué nos presentamos al mundo con ese absurdo grado de irracionalidad? ¿Por qué tuvo que ir el Decano de mi propia escuela a gritar a los portones diciendo que los saquen a como dé lugar? Yo le tengo mucho respeto a R.A.T. y creo que es estupendo profesor, pero su reacción en los primeros días de la huelga fue lo que los gringos llaman “totally uncalled for”. Profesor, si usted lee esto le indico con todo respeto que usted se equivocó.
¿Por qué no nos damos cuenta que esa misma violencia que fomentan los comentarios de ciudadanos de nuestro pueblo, y a su vez los agentes policiacos, es la misma violencia que permite que exista una tasa altísima de mujeres víctimas de maltrato en este país, de violencia doméstica? ¿Por qué no podemos aceptar que vivimos en una sociedad irrazonablemente intransigente donde los ciudadanos interactúan de manera irrespetuosa, siempre a la defensiva? ¿Por qué no dejamos de tocar bocina? Echando la huelga a un lado, ¿cómo es que no nos damos cuenta que NO IMPORTA DÓNDE, la violencia de este tipo nunca es positiva?
¿Por qué no podemos cambiar el approach?
Yo conozco muy bien las dificultades que crea la huelga para mí, para otros colegas, compañeros, profesores, administradores, estudiantes y empleados. Reitero que con este escrito no asumo postura, porque ese no es mi propósito. Estando a favor o en contra de la huelga puedo pensar que la Administración de la Universidad de Puerto Rico está caliente con el pueblo, y más aún debe estar caliente con los estudiantes, a quienes tienen el deber de servirles.
Me preocupan mucho los comentarios que a diario escucho en diversos medios de comunicación, en la farmacia o la panadería, e incluso, las redes sociales o en La Acera, mientras voy caminando por la calle. No cesan de asombrarme los mensajes de personas que opinan sin saber, diciendo barbaridades y sugiriendo la venta de la UPR, como los que se encuentran publicados como comentarios al final de este artículo de El Vocero, titulado Junta de Síndicos UPR revisa lenguaje de Certificación 98 (aun conociendo la poca credibilidad de la fuente). Me da vergüenza ajena.
O comentarios como, “es que todas las huelgas en la UPR han sido una pérdida de tiempo y no se ha logrado nada,” o “es que esa huelga no tiene que ver nada con los estudiantes, sino con agitadores externos con sus propias agendas políticas,” o, aún comentarios como “esos estudiantes en huelga son unos vagos y no quieren estudiar, sólo quieren divertirse”. Lo único que voy a decir al respecto es que por más en contra que cualquier persona esté con la huelga, nadie debería decir que los estudiantes que están en huelga allí presentes lo hacen para irse de vacaciones.
Yo por lo menos no los he visto de vacaciones. ¿Tú sí? De hecho, los veo allí a diario, sucios y sudao’s, jodiendo o piqueteando por sus derechos, dependiendo de cómo lo quieras calificar tú como lector. Pero ciertamente de vacaciones no están. Si acaso, están de vacaciones todos los otros estudiantes los cuales han sido decepcionados por la UPR y su administración. Esa es la mayoría silente, ¿right? Yo no los escucho. ¿Tú sí?
En este día número 45, convertida ya esta huelga en la más larga en la historia de la Universidad (sobrepasando los 40 días de la huelga del 2005), finalmente escribo (lo que se tuvo que separar en dos piezas) que refleje mi sentir sobre la huelga, sin expresar así una posición. Y no me he quedado callado porque mis padres trabajaron allí, sino porque la UPR en muchas ocasiones, me ha decepcionado.
Hubo muchos estudiantes que se mostraron en oposición a la huelga en las diversas asambleas, pero no formaron mayoría. ¿Por qué? Sencillo. Los estudiantes de la Universidad de Puerto Rico, en su mayoría, están decepcionados con la universidad, sea por razón x, y, o z. La mayoría del estudiantado (esté a favor o en contra de la huelga) ha tenido problemas con la burocracia universitaria y todos los elementos que la componen, y sin duda en algún momento dado ha quedado decepcionado con la UPR.
¿Por qué no fueron a la Asamblea los otros 15 mil? ¿Por qué no votaron en contra? Como dice Luis Pabón Roca casi todos los días (y admito que no es la mejor referencia, pero funciona), la gente se pregunta dónde está la mayoría silente que quiere abrir los portones y no votan en las asambleas; pero igual que la gente especula que la mayoría silente votaría en contra de la huelga, porque quieren abrir los portones, yo puedo especular que dicha mayoría estaría todita a favor. En otras palabras, el expone muy claramente lo que deberíamos internalizar: Tenemos que dejar de especular.
La administración de la Universidad de Puerto Rico le compete a la Junta, al Presidente y a los rectores. A los estudiantes les compete estudiar. Pero a los estudiantes también les compete quejarse, opinar, criticar, hablar y pensar, y como la historia ha dictado, irse en huelga cuando no estén satisfechos con la administración. ¡Por eso se fueron a la huelga! Porque al que le tocó administrar, no hizo su trabajo. Y en vez de dialogar con ellos desde un principio, se sentaron de brazos cruzados en la Presidencia a: (1) ordenar un cierre administrativo, (2) tratar de evitar que se alimenten y les lleven comida, (3) demandarlos, (4) ordenar presencia policiaca, y más sorprendente aún, la fuerza de choque, (5) publicar anuncios que parecen propaganda de los años cincuenta en los periódicos y la radio, etc., etc., etc.
Los estudiantes de la UPR tienen sendo problema. ¿Cuál? diría usted. La contestación es sencilla. El problema no es Fortuño, por más que quiero decir que lo es. El problema no es Rodríguez Ema, ni Rivera Schatz, ni Figueroa Sancha, aunque pienso que son incompetentes. El problema tampoco es Lorenzo en Dorado.
El problema es la Universidad de Puerto Rico y su defectuosa administración, la misma que por más de dos décadas mi madre sudó y trabajó por mejorar. Yo estudié en la Escuela de Derecho con exención de matrícula gracias a una mujer que se fajó por mí y por miles de otros. Les pido a los estudiantes, que no importa el apoyo o el rechazo del pueblo, continúen fajándose por éste y todos los futuros gallitos.
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