Política De Confrontación
By Jean Vidal.
April 19, 2010

Faltando apenas días para la posible huelga en la UPR, miembros del Comité Negociador de Estudiantes del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico hicieron un llamado a la Administración para exigir que la Policía de Puerto Rico no intervenga. En Nuevo Día resumió la noticia, diciendo:
“El Comité, además, pide a la administración universitaria que evite la entrada de la Policía a la universidad para garantizar un ambiente de negociación efectivo y evitar la confrontación.
“El escenario aquí se ha preparado para que haya confrontación y violencia”, afirmó Giovanni Roberto, otro portavoz del Comité Negociador, que se compone de 16 miembros. Luego que los estudiantes de Río Piedras decretaran un paro de 48 horas, este miércoles y jueves, 21 y 22 de abril, De la Torre aseguró que respetará la Política de No Confrontación, pero que la decisión de movilizar a la policía en caso de conflicto corresponde al superintendente de la Policía, José Figueroa Sancha.” [Fuente: El Nuevo Día, 04/19/10]
¿Qué es la Política de No Confrontación?
La misma viene desde por lo menos la época de los ochenta y es la política que busca prohibir que la Policía de Puerto Rico intervenga en asuntos de la Universidad. En el 2004, la misma fue reanudada por la UPR como:
La Política de No Confrontación postula que los conflictos universitarios deben resolverse a través del diálogo y la comunicación continua, efectiva y creadora. Esto implica respeto a las diferencias y el uso de la palabra como instrumento de debate y no la violencia física. Esta política establece un mecanismo de diálogo y comunicación entre todos los sectores que consiste de una Junta Coordinadora de Seguridad. La implantación [sic] de esta política requiere el reconocimiento del mecanismo de la JCS por parte de toda la comunidad para coordinar las actividades que podrían conllevar confrontaciones o posibles confrontaciones. [Fuente: Política Institucional de No Confrontación - con el marco legal (Circular Núm. 42, Año 2004-2005, Oficina de la Rectora)]
Esa política es sabia, siempre y cuando ninguna de las partes inicie el uso de violencia. Algunos sectores de la UPR han protestado de manera creativa y pacifica sin interrumpir el paso a los estudiantes. Estos grupos no son el problema. El problema es aquellos que van a bloquear los portones. Aquellos que apoyan los bloqueos son los primeros en invocar las imágenes de M.L.K y Gandhi, al igual son los primeros en amenazar a cualquier estudiante/empleado que intenta entrar a la UPR. Ese acto, el acto de bloquear el paso es un acto de violencia y obliga a que se descarte la política antes mencionada.
Por otro lado, el llamado del Comité demuestra su poca valentía y su posición acomodaticia. Quieren jugar “revolucionario” sin el riesgo. Quieren promover el cambio radical a fuerza de números sin confrontar al estado de frente. Los estudiantes no tienen, ni aún con la mayor creatividad jurídica, un derecho a la huelga o a entorpecer el acceso a un predio público. La Administración tiene la obligación de velar por el derecho de los estudiantes que sí quieren estudiar y abrirles el acceso a estos, aunque signifique el uso de fuerza. Los estudiantes que protestan, por su lado, deben estar listos para asumir las consecuencias de sus acciones.
Las revoluciones y cambios radicales conllevan sacrificio, y parte de ese sacrificio es la sangre. Si no tienen el estómago para la lucha, que se salgan del medio.
Foto por: Jose Orlando Sued, Indy Media [Fuente]
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