Sobre El Primer Plebiscito (ELA – Sí O No) Hr2499 Por Guillermo Mena
By Illustrious Guest.
April 30, 2010
Al igual que medio Puerto Rico, esta mañana debatía con un amigo los méritos del HR 2499 y de las acciones que ambos bandos han tomado para apoyarlo o derrotarlo. El debate surgió porque le decía a mi amigo que me parece insultante que José Alfredo Hernández Mayoral se fuera a hacer alianzas con los proponentes del English Only. Mi amigo me contestó que en la guerra todo se vale. Yo le dije que esto no es una guerra, que en la guerra hasta matar no es asesinato, que esto es un debate sobre el futuro de Puerto Rico y que había que tenerlo civilmente. Me dijo que los dados estaban cargados a favor de la estadidad en el proyecto. Por eso, pienso que es importante escribir aquí mi argumento de refutación.
Sobre el primer plebiscito (ELA – sí o no):
I. Los opositores del HR 2499 esbozan dos argumentos en contra del primer plebiscito, tomémoslos uno a uno:
Argumento Rangel – El primer plebiscito es injusto porque “nadie apoya a su gobierno actual”
Este argumento es patentemente falaz. Rangel hábilmente utiliza la palabra gobierno para confundir. Lo que la gente generalmente tiende a rechazar es al liderato de su gobierno, a la administración corriente, no a la forma de gobierno. En otras palabras, cuando los opositores del presidente Obama expresan descontento con su gobierno no se refieren a la fórmula republicana de gobierno constitucional representativo de los Estados Unidos, se refieren a las políticas de la administración Obama. Esas cuestiones se dilucidan en elecciones, no en plebiscitos. Los plebiscitos, y en menor escala los referéndums, se refieren a la forma de gobierno y de eso es lo que se trata el HR 2499.
Argumento PPD y de varios republicanos – El primer plebiscito está diseñado para excluir al ELA artificialmente del segundo plebiscito, lo que debería haber es un plebiscito “Estadidad Sí o No”
El primer plebiscito lo que trata es de determinar si de hecho los puertorriqueños quieren cambiar su estatus. En otras palabras, la única opción válida para la pregunta es “ELA, Sí o No”. Si gana el No, entonces se procede a preguntar qué es lo que los puertorriqueños quieren. Si gana el Sí, entonces se reconoce que el debate existe y se programa otro plebiscito “ELA, Si o No” para 8 años más tarde. Esto último organiza el asunto, evita el constante debate al respecto porque programa lógicamente las consultas futuras y permite que el gobierno se enfoque en resolver los otros problemas de Puerto Rico el resto del tiempo. Hacer un plebiscito “Estadidad, Si o No” en esa etapa tendría la misma validez que hacer uno “Independencia, Si o No” o “Republica Asociada, Si o No” o “Unión Europea, Si o No”. Subrayo, el primer plebiscito se limita a preguntar si los puertorriqueños queremos un cambio de estatus o no.
II. ¿Por qué es importante que el plebiscito sobre el ELA actual sea independiente del plebiscito en que se escogen las opciones futuras?
Por muchos años yo decía que el ELA actual no es una colonia. Pero, independientemente de la certeza de mis argumentos, lo cierto es que ese debate lo perdí. La inmensa mayoría del pueblo de Puerto Rico, el propio Partido Popular Democrático y el consenso de los expertos es que el ELA es una colonia. Cuando uno pierde un debate, no puede mantenerse fosilizado y tiene que moverse hacia el futuro, sabiendo que dio la batalla de la mejor forma posible, pero que el asunto se determinó y que uno tiene que seguir contribuyendo sin rencor y sin intención reabrir un debate que ya se cerró. Así es que uno puede contribuir con honestidad.
Entonces, si partimos de esa premisa, que el ELA es colonia, tenemos que estar de acuerdo con que no es una alternativa de futuro válida. Se pregunta en un plebiscito preliminar porque nadie nos va a obligar a cambiar el ELA, y no va a cambiar hasta que haya una mayoría certera para otra alternativa, pero no se le puede dar una posición en el plebiscito de opciones futuras, porque escoger un estatus colonial es inaceptable dentro del concepto de autodeterminación que se creó precisamente para eliminar las colonias.
Sobre el segundo plebiscito (Opciones no territoriales de estatus):
Debe ser evidente, pero aparentemente no lo es, que las opciones de estatus en el segundo plebiscito no pueden ser coloniales. Es inaceptable que los ciudadanos residentes de Puerto Rico no puedan escoger a los representantes que hacen sus leyes, deciden las guerras en que participan y determinan sus relaciones internacionales. Los grandes hombres y mujeres de la historia, entre ellos Washington, Gandhi, Lincoln, Mandela y Bolívar, son grandes precisamente por apoyar estos conceptos de libertad.
De esas opciones no coloniales, dos son claras, la estadidad y la independencia; no hay debate sobre sus conceptos. La tercera la definió la Asamblea General del Partido Popular hace menos de dos años y no la ha derogado. Es una opción de estatus autonómico soberano que no está sujeto a la claúsula territorial de la constitución de los Estados Unidos, a los poderes plenarios del Congreso. Es la opción que dicen (o al menos decían) apoyar Willie Miranda Marín, Luis Vega, Ángel Collado, Charlie Hernández y Aníbal Acevedo Vila. ¿Que hay populares que no la apoyan? Claro, pero esos tienen la oportunidad de convencer a los electores en el primer plebiscito. ¿Que, como dice Luis Gutiérrez, es una opción confusa? Evidentemente, pero eso es asunto de los que la apoyan, de los que la escribieron, de los que la incluyeron en la plataforma de 2008 del PPD. Si lo hicieron adrede para confundir al pueblo, entonces hoy cosechan los frutos de su demagogia. El pueblo de Puerto Rico y el Congreso de los Estados Unidos no pueden estar sujetos a que al PPD se le ocurra cambiar su opción de estatus cada dos años y que, entonces, llamen a su opción anterior inválida y pidan tiempo o espacio para vender la nueva. Así nos matan a cuchillo de palo, dilatan el proceso de autodeterminación hasta que lo convierten en académico.
Sin embargo, este no es el momento de debatir las bondades de las opciones como si fuera la campaña. Este es el momento de determinar si el proceso y las opciones del HR 2499 son válidos. A los que le corresponde determinar lo que constituye una opción válida es a los miembros del Congreso, porque son los que después tienen que legislar esa opción. Ir a influenciar en contra de la estadidad en el Congreso, como han hecho los cabilderos populares, especialmente diciendo que la estadidad es demasiado cara o que los puertorriqueños no saben inglés, es el colmo de la hipocresía. Aquí, cuando hacen campaña en contra de la estadidad, dicen que es muy cara para los puertorriqueños, una o la otra, o es cara para el gobierno federal o para Puerto Rico, no puede ser para los dos. Y sobre el idioma ni hablar, si Nuevo Mexico puede usar el español, Puerto Rico también. Pero eso no significa que se justifique ir a meterle miedo con el español a los “tea baggers” como si con la estadidad unas oleadas de puertorriqueños hispanoparlantes fueran a arropar los montes Apalaches o las grandes planicies o como si con el ELA la migración reciente no hubiera sido enorme. Por favor, dejemos de tapar el cielo con la mano.
Editor: Se lo que quiere decir con abrazos, pero la construccion gramatical en espanol es incorrecta y se entiende mas lo de las alianzas
Related posts:
-
jlop28vislophis