Las Focas Amaestradas De Luis Fortuño
By Edgardo Vazquez.
February 3, 2010
Estaba cien por ciento seguro de que el lunes pasado ni siquiera prendería el televisor a la hora en que se transmitiera el Mensaje de Estado del gobernador Luis Fortuño. Honestamente no tenía interés en ver un mensaje político, practicado y estratégicamente diseñado por una administración que lo que ha hecho es embarrarla desde el día uno. Además, estaba seguro de que al otro día podría leer el mensaje junto a todas las opiniones, halagos y quejas de la supuesta clase “conocedora” del país. Sin embargo, no me puede aguantar y tuve sintonizarlo cuando leí la lluvia de opiniones “positivas” a través de Twitter. Simplemente no me lo podía perderCon solamente ver al gobernador por unos tres minutos, pude notar que su mensaje político no era ni practicado ni estratégicamente diseñado, entonces pensé: “volvieron a embarrarla”. El pensamiento fue en plural porque sé que el gobernador no actúa solo y la responsabilidad del “embarre” la tienen también sus asesores, redactores, personal de comunicaciones y sobre todo la persona que estuvo encargada de la configuración del “teleprompter”. ¡Ese sí que la embarró! Ahora bien, hubo algo que me impactó mucho más que todas las barrabasadas que dijo el gobernador esa noche.
Recuerdo ver por televisión la ola de aplausos y sonrisas de TODOS los miembros de la mayoría parlamentaria cuando el gobernador dijo:
“Este año graduaremos cuatro academias de la Policía para un total de 1,000 nuevos agentes… los primeros 230 de los cuales estarán en la calle en los próximos dos meses. Mientras esto sucede, nuestros policías necesitan ayuda. Es por esa razón que hoy firmé una Orden Ejecutiva activando temporeramente la Guardia Nacional. En lo que logramos integrar a la fuerza estos nuevos policías, la Guardia Nacional nos ayudará en el patrullaje preventivo—en conjunto con la Policía—en áreas de alta incidencia criminal…y en poner al día la flota de vehículos de nuestra Policía”. (Aplausos… muchos aplausos) ¡Me impresionó muchísimo ver como los legisladores de mayoría le aplaudían a un error tan descomunal! ¿A caso no saben lo que implica la activación de la Guardia Nacional? Bueno, pensándolo bien, estoy seguro de que la gran mayoría no sabían ni por qué estaban aplaudiendo. Muchos otros, como pudo haber sido el caso de la Senadora Evelyn Vázquez, habrán sufrido una gran desilusión al encontrarse con Fortuño frente al podio, pues pensaban que sería Barack Obama quien les ofrecería un discurso esa noche. Como diría un buen amigo: ¡Le aplaudían a todo “como si fueran focas amaestradas”!
Está requete comprobado que la activación de la Guardia Nacional NO ayuda en lo absoluto a reducir la criminalidad en áreas de alta incidencia. Se cae de la mata que tener a una persona vestida con su “Battle Dress Uniform (BDU)” y una M-16 en el asiento de atrás de una patrulla no es la solución. ¿Si no ha sido solución en el pasado, por qué se vuelve a cometer el mismo error? La respuesta es simple, la administración necesita crear un falso sentido de seguridad ante el aumento de actividades delictivas que se ha visto en los pasados meses. De acuerdo con la Ley Núm. 62 de 23 de junio de 1969, según enmendada, el Gobernador de Puerto Rico en su carácter de Comandante en Jefe de la Guardia Nacional está facultado para: “Ordenar a Servicio Militar Activo Estatal a la Guardia Nacional de Puerto Rico o a cualquier parte de ella, cuando la seguridad pública lo requiera en tales casos como guerra, invasión, insurrección, rebelión, motín, desórdenes públicos o inminente peligro de los mismos, o en casos de desastres naturales, tales como huracán, tormenta, inundación, terremoto, incendio y otras causas de fuerza mayor.” Lo que mucha gente no sabe es que esa misma ley ordena que “en el presupuesto anual general del Gobierno de Puerto Rico, se asign[e] la suma que sea necesaria para llevar a cabo las disposiciones de es[a] ley”. Esto quiere decir que el pensamiento estereotipado de que “la Guardia Nacional es de los americanos y no nos cuesta nada” está totalmente equivocado. Desafortunadamente el capricho del gobernador cala en los bolsillos de todos los que pagamos IVU y radicamos la dolorosa los días 15 de abril. Entonces, para seguir “embarrándola”, resulta que tanto el gobernador como la directora de la Oficina de Gerencia y Presupuesto, María Sánchez Bras, admitieron hoy que no habían podido identificar de dónde provendrá el dinero para pagar a los miembros de la Guardia Nacional que sean activados. No fue hasta por la tarde que salió el gobernador a decir que sí habían identificado los fondos, sin precisar detalles. ¿Cómo es posible que el gobernador firme una Orden Ejecutiva para activar a la Guardia Nacional sin saber de dónde saldrá el dinero? ¿Habrá pensado que es regalao’? ¿Será este otro reflejo del desbarajuste interno que existe en la administración Fortuño? Esta historia continuará…
Algunas opiniones sobre el particular: “La activación de la Guardia Nacional lo que va a hacer es mover los puntos de drogas de una esquina a otra….eso no es bueno” –Miguel A. Pereira, ex fiscal federal y ex superintendente de la Policía (En entrevista con WKAQ) “Estos soldados están adiestrados para operar en condiciones de guerra y no para proteger ni preservar los derechos individuales, ni las libertades civiles. Utilizarlos como medida preventiva es en sí mismo un uso excesivo de fuerza y una forma para amedrentar a la comunidad. Recordemos que al activar la Guardia Nacional no sólo se activa los soldados, sino también se pone a disposición todo tipo de armamento pesado” –Pedro Santiago, Director Ejecutivo de la Sección de Puerto Rico de Amnistía Internacional (En entrevista con Primera Hora) “La activación de la Guardia Nacional para apoyar en la lucha contra el crimen no será efectiva, ya que muchos agentes cogerán semanas libres en el periodo que los militares estén activos” – Carlos Morales, Presidente del Sindicato de Policías (COPS) “La presencia militar o de soldados con policías en algunos casos puede persuadir actividad criminal… esa no ha sido la experiencia en Puerto Rico… La presencia de soldados en apoyo a misiones policíacas propició el traslado y aumento de los puntos de drogas, después de las ocupaciones de los residenciales en la década del noventa… la iniciativa propició intervenciones indebidas, así como violaciones de los derechos humanos, sin olvidar la corrupción de los uniformados… Los números citados por Fortuño revelan el fracaso de la guerra contra el crimen… somos uno de los países que más policías tiene por milla cuadrada, y aunque esa presencia no ha demostrado reducir la actividad delictiva, se insiste en incrementarla” – Lcdo. Hiram Lozada Perez, Presidente de la Asociación Americana de Juristas – Capitulo de Puerto Rico
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