Vejigante Come Coco, Toco, Toco, Toco, Toco
By Bea.
July 24, 2010

Hoy es 24 de julio y ayer empezaron las fiestas de Santiago Apóstol en Loíza. Aunque el patrono de este pueblo, el santo de su iglesia, es San Patricio, a Loíza se le conoce por las fiestas de Santiago Apóstol.
¿Qué no sabía que el santo patrono era San Patricio? ¿Qué cómo un santo irlandés es el patrono de la catedral de uno de los pueblos más reconocidamente africanos de Puerto Rico? Bueno, fácil, porque los que construyeron la catedral, allá en el tiempo de las guácaras, fueron los dueños de las haciendas de azúcar. Éstos venían de Irlanda, junto con los corsos, mallorquines y catalanes que llegaron en el siglo XIX, traídos por la corona española, que en su paranoia entre la revolución Haití y las de Sur América se trajeron a cuanto blanco católico europeo pudieron.
Los negros de Loíza decidieron que ya era bueno que les siguieran imponiendo santos e ídolos de otros sitios y se quedaron con su Santiago/Changó (para los cubanos es Ogún, pero para nosotros es Changó), que por lo menos era más morochito que el rubio irlandés de los nuevos amos. Y con la leyenda de la talla del Santo, aparecida en una de las Medianías (aldeas de Loíza) por tres días, dentro del hueco de un árbol sagrado, se fraguó la festividad que del 23 al 28 de julio (del 26 al 28 son las procesiones) se celebra todos los años.
Luego, se le unieron al Santo de palo dos más traídos de España y ahí se formó la tríada del Santiago de los hombres, el de las mujeres y Santiaguito el de los niños. Tres familias cuidan al santo por todo el año y en esta época lo adornan y lo preparan para la comparsa de su día.
Pero, para mí el gran protagonista siempre ha sido el Vejigante. Este personaje de origen español se africaniza totalmente en Puerto Rico, quedándole de Iberia sólo el nombre y el origen.

La máscara de coco y los colores que usan son símbolos africanos. A mí siempre me gustó más la máscara de coco que la de papier maché del carnaval de Ponce. Trabajar con el marco fijo del coco siempre me pareció más difícil que con la libertad total que da el papel maché.

Raúl Ayala tallando una máscara en el coco
A las fiestas se les debe de visitar después de las 11:00, afincarse tranquilito en algún bar o cafetín, como el famoso El Sazón de Silvia, comerse par de alcapurrias, o de arepas, de jueyes, tomarse una cervecita y ver pasar las comparsas con los Vejigantes.
O, al que le guste caminar, seguir al Santo y caminar con la gente que va en la comparsa. Allí se verán más de cerca los otros personajes tradicionales de esta fiesta patronal: las locas y los viejos. El libro más reciente que explica mejor la maravilla performativa que son estos personajes, junto al del Vejigante, es el del profesor e investigador de la UPR, Río Piedras, Lowell Fiet. Su libro, Caballeros, vejigantes, locas y viejos: Santiago Apóstol y los performeros afropuertorriqueños (Terranova Editores), es una joya que debe tener si gusta de educarse sobre nuestros festivales y nuestras costumbres. Las fotos que lo acompañan son excelentes.

Lowell Fiet y una de las máscaras de Loíza hecha con dos cocos
Mire, yo cuando voy con la familia gasto más que la gasolina y las alcapurrias. Llevo mi agua, si uno quiere puede llevar sillitas y sentarse a la orilla de la calle a ver pasar las comparsas, y tranquilos y felices la pasamos. Si se “estaciona” (por favor, no en carro) por donde los Ayala en Medianía Alta, mejor, porque allí se disfrutará de las máscaras que tienen en su casita del patio y de la bomba en vivo que danzan en el batey.
Patio de los Ayala
De frente a donde viven los Ayala está la callecita que los conduce al taller de Samuel Lind, donde puede ver las obras de uno de nuestros mejores artistas plásticos contemporáneos. Es más, si se encuentra a Samuel allí le muestra el taller y hasta le vende una obra, si usted quiere. Pero no se equivoque, que éstas no son artesanías de feria, son obras de arte muy bien cotizadas en el mercado.

Váyase a Loíza, cómase par de arepitas de jueyes, disfrute del festival y aprecie la maravilla creativa de nuestro pueblo.
Y si no pudo llegar a Loíza, aproveche y vaya a par de espectáculos de Bomba de esta semana, que hay muchos, empezando por el del Taller Tambuyé, junto a los Hijos de Agüeybaná, el 30 de julio en La Respuesta en Santurce a partir de las 8:00 p.m. Yo voy pa’llá.
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